Se detiene un carrito
al frente de mi casa.
Son dos: el hijo, creo,
y el padre, que putea.
El carro tiene un globo
a un costado, celeste.
El niño tiene un globo;
el padre tiene bronca.
El poder, que delira sin que nada lo estorbe, se impone sobre el orbe hasta que cae. Mira a un costado y al otro, intranquilo, y espant...
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