El mundo sigue ardiendo
pero ya no me inmuto
o eso es lo que me digo
adentro del poema.
Pasa la Policía
en sus coches, despacio.
Por fuera del poema.
Por fuera de mi hogar.
El poder, que delira sin que nada lo estorbe, se impone sobre el orbe hasta que cae. Mira a un costado y al otro, intranquilo, y espant...
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