Hoy no hablaré del Mundo
ni de sus tropelías.
No pienso en ellas, hoy;
no sufro ni me indigno.
La sala, esa indolente,
ni aprueba ni se opone.
No diré Netanyahu;
no diré Donald Trump.
(Radio: por una vuelta
no te propalaré.)
El poder, que delira sin que nada lo estorbe, se impone sobre el orbe hasta que cae. Mira a un costado y al otro, intranquilo, y espant...
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