Escucho crepitar
algunas hojas, fuego
que no encuentro al buscarlo
pero que no se apaga
y que tampoco crece
sino que arde sin fin
ni comienzo. Es humilde
como la voz de alguien
de gran paciencia. Escucho
cómo se queman hojas
de mi palta, allá al fondo.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario