Te olvidaste de nuevo
el bastón en el súper.
La otra vez lo guardaron
y lo recuperaste.
Estás cinco minutos
en casa y te volvés
a buscarlo. Los otros,
no sólo yo, te cuidan.
El poder, que delira sin que nada lo estorbe, se impone sobre el orbe hasta que cae. Mira a un costado y al otro, intranquilo, y espant...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario