Se cierne sobre mí
el enemigo interno.
Como una gran tormenta
a punto de estallar,
truenan sus muchas voces,
que me desmoralizan.
(Me doblega a su gusto;
me torna a la abyección.)
El poder, que delira sin que nada lo estorbe, se impone sobre el orbe hasta que cae. Mira a un costado y al otro, intranquilo, y espant...
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