Había una mamá
esta tarde en la plaza.
Tenía anteojos negros,
tatuajes y pupera.
El nene parecía
pasarla bien con poco.
Es un look que me gusta.
Nunca entraré en su target.
El poder, que delira sin que nada lo estorbe, se impone sobre el orbe hasta que cae. Mira a un costado y al otro, intranquilo, y espant...
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