jueves, 27 de noviembre de 2025

ESTALLARON LAS BOMBAS


Ahora que no hay nada 
en el mundo mi nombre 
es una calavera 
ocre, ferruginosa 
a quien ya nadie ataca 
(los demás, aislados 
en una dulcedumbre 
que no se descompone, 
crepitan) y mi cuerpo, 
miríada contusa 
de nada altiva. Como 
estallaron las bombas, 
esto es el Paraíso: 
estación suspendida, 
marismas de un final. 

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