¿Cómo te llamarás
cuando llegue la muerte?
Cómo puedo saberlo.
Te asomás a los claros
de mi interior, inmune
a los viejos emblemas
y siempre joven, ¡corza
de paso inmarcesible!
El poder, que delira sin que nada lo estorbe, se impone sobre el orbe hasta que cae. Mira a un costado y al otro, intranquilo, y espant...
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