Yo el inútil, el terco
y también puerco, el bajo;
yo el bueno para nada,
el extraviado, el chanfle:
escribo mis poemas
como quien tira tiros
sin enemigo enfrente,
sólo por divertirme.
El poder, que delira sin que nada lo estorbe, se impone sobre el orbe hasta que cae. Mira a un costado y al otro, intranquilo, y espant...
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