Mi mente busca víctimas
en mí mismo por medio
de máscaras perversas.
¿Se llama imaginario?
¿Se llama superyó?
Se llama Infierno y hiede.
(Algo incomunicable
anoto bajo formas
de cepo y amenazas.)
El poder, que delira sin que nada lo estorbe, se impone sobre el orbe hasta que cae. Mira a un costado y al otro, intranquilo, y espant...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario