Si supiera que puedo
escribir cualquier cosa,
sería el más feliz
de todos los poetas.
Me pasaría el día
entre música y mates
y las mañanas claras
serían mi refugio.
Refugio para hacer
versitos bien imberbes
y para divertirme.
Pero no: me acretino
frente a mí mismo y pongo
cara de dignatario.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario